lunes, 31 de agosto de 2015

Algunos Tránsitos

Transito = 121
21+19+1+14+20+9+21+16

En “transito” vemos una lupa en plano uno.

Eisenberg mirando los fotogramas de cerca
Sin que diga que esto tránsitos son progresivos, ni que unos estados superan a otros, sino más bien, que los ubico con situaciones que en lo particular puede estar ordenados de una forma muy distinta en los distintos receptores. Mientras unos necesitan hacer circuitos, a otros le hace falta una “tormenta” para poder conducir aquél agua, mientras a unos terceros, sufren las inclemencias del rayo. Unos se inundan, en otros hay sequía, etc.

¿Acaso podría ser de otra manera viviendo en un planeta del que nos estamos descubriendo un fractal?
 
Cualquier juicio cae en las redes del tiempo lineal, pues, en lo circular no es posible juzgar, pues todo va cambiando constantemente y pronto me puedo ver haciendo lo que juzgo, paradójicamente.


Los números de la palabra nos sugiere hacerle la lupa al cualquier transito. Lupa para solo informar del plano uno.
Recordemos que el receptor sólo es el periscopio de la consciencia.


martes, 25 de agosto de 2015

Artículo lógico-sonoro

Sin corrección, en muchos sentidos…

Aunque todavía con mucho margen de error, he decidido empezar a aterrizar este potencial aún inexplorado, con el cual me he topado, que he llamado por ahora, lógica sonora. Y una de las razones principales, simplemente es para compartir lo que diariamente compruebo, que hay una relación entre la escucha y la salud de mis circuitos que abre un campo perceptivo distinto al que estamos acostumbrados a ver.

Lo primero que me propongo es que uno pueda escuchar mejor, simplemente, con una lógica y que el receptor pueda comprobar la relación entre lo sonoro y el plano de los circuitos. Para ello, como está a la vista, podemos jugar con el sonido, o la música, y el llamado sistema de referencia, o también, plantilla. Desde ahí, por ejemplo, podemos explorar las valencias y potenciales de lo que suena, supongamos, por su procedencia. Al tener en cuenta este potencial y comprenderlo, pues, lo que sucede es sencillamente, que se activa en nosotros.

Ya hemos dicho que la escucha se relaciona directamente con el plano de los circuitos, así como, naturalmente, la vista se relaciona más con el plano mental. Para ver esto más claro, no hay que fijarse nada más que en las características de estos sentidos. Por ejemplo, la vista está más preparada para lo lineal, aunque abarque un sector periférico de aquel punto que puede claramente focalizar. En cambio, el oído puede abarcar 360º, es decir, escuchar delante o detrás de uno. Por esas razones, lógicamente, los ojos se encuentran en la parte frontal, y los oídos, en los laterales de la cabeza.

Sin embargo, la onda que transporta el sonido, no se percibe únicamente con los oídos. La vibración sonora se puede sentir también con el tacto, como suelen comprobar mucho la gente joven (posiblemente), al jugar delante de los altavoces. Y aún hay más, que es a lo que apuntamos con la lógica sonora, aquello que no se escucha de lo que se escucha. Como dije, ese sería nuestro campo de investigación, necesaria para escuchar lo que se escucha, o bien, para comprender la lógica detrás de lo sonoro
.
Ya he citado dos características invisibles del sonido. Primero, que la onda sonora repercute o se relaciona con los circuitos, (aunque no sea la única manera de percibirlos), así como la vista se relaciona más con el plano mental. De la misma manera, esta tendencia, no exime al sonido de poder ser parte de los pensamientos. De hecho, nuestros pensamientos suenan. Y lo fuerte que suenan, al menos, dentro del receptor, interfiriendo así el libre fluir de los circuitos. 


Por ahora, este cuentagotas llegó a su término, pero espero haber despertado al menos, parte del potencial universal de lo sonoro, aunque sea, sólo un poquito más. La resonancia puede hacer el resto, mucho mejor que yo.  Todo esto que digo es fácil de comprobar simplemente prestando atención a la escucha. Y no sólo cuando escuchas música, simplemente, cuando escuchas... 

Cuestiones de discernimiento

Cuando uno quiere compartir lo que siente es porque siente un impulso. Respetamos el impulso de dar, naturalmente pero puede tener varios vicios de los programas que llamaremos "subconscientes". Esto pretende marcar una distinción entre el territorio de la subconsciencia, y el territorio inexplorado del inconsciente.

Más allá que coincida o no, con cualquier explicación. Para nosotros, el "subconsciente" será todo aquello que he recibido desde el eje X, lo aprendido, o quizás recibido por otras formas, como la recepción por ejemplo del llamado transgeneracional que se explora en biodescodificación. Es decir, lo que viene del plano 4 que vamos a suponer todavía no operativo, sino con distorsiones e interferencias de los programas. Es decir que aún estas acciones operan en forma mecánica.
Mientras tanto, "inconsciente", será para nosotros aquí, lo desconocido, simplemente. Para ser más concreto: lo espontáneo, lo intuitivo, es decir, lo que viene del eje Y plano 7, lo que está sin cristalizaciones.

Ahora viene una cuestión de discernimiento, pues llegado el caso, si uno realmente se implica con el enlace Y, se puede plantear esto: ¿dónde estoy realmente fluyendo con lo nuevo, y dónde estoy simplemente repitiendo un programa con un potencial cristalizado? ¿Es una cuestión entender ciertos "nuevos" valores?¿Cómo no caer en unas de las trampas del cuarto plano cristalizado, cuando este rápidamente, estipula una "forma correcta" y otra "equivocada"?  ¿Se puede realmente hablar de fluir cuando tengo juicios sobre lo bueno y lo malo, lo mucho y lo poco, cuando tengo tanto presupuestos?

Hay muchos programas sutiles, a más profundidad más sutiles, que representan pueden "representar" el fluir de lo espontáneo. Parafraseando a un conocido cuento: cuando el diablo vio que el humano podía conocer la verdad, despreocupado, se propuso ordenarla. Es decir, cristalizarla. Y no está en dejar constancia escrita, acústica, de algo que se piensa, sino en la actitud de lo que pienso. Por ejemplo, puedo hablar que en el futuro estaré fluyendo, pero no fluir cuando lo digo. Esto es la contradicción del cuarto plano. Por más que se niegue, es una actitud hacia la cristalización que sólo promete, es decir, crea futuros, pero no abre nuevos presentes. El mismo caso en música, en el área que mejor conozco: los compositores no solemos hablar de nuestra obra, no nos gusta decir nada, apenas lo esencial, esto es porque pretendemos que la obra pueda hablar por si misma y no necesite explicación externa.

lunes, 24 de agosto de 2015

Origen Universal

Parte del libro en Clave de Sol

ORIGEN: 16+19+9+7+5+14 = 70
UNIVERSAL: 22+14+9+23+5+19+20+1+12 = 125

Cuando uno está en punto cero, el origen y la ley
Universal pueden manifestarse en todos los planos, y por
sobre las leyes del cuarto plano. El 7 toma el mando por el
4.

En los 3 planos no materiales se ha dado esta misma
situación con el 5, 6, 7 en punto cero. Recordemos que mi
elección de las palabras fue intuitiva y anterior a saber su
estructura matemática, siempre con la sorpresa de
descubrir jugando.
En Universal, vemos un universo base 12 mostrando una
lógica.

Te invito especialmente a continuar derivando estas palabras…
Libro

sábado, 22 de agosto de 2015

La Lógica y la Energía

Vamos a ver esta película desde la nada. Olvidando los trailers y comentarios previos. Llegamos a la ciudad del Ser para ver una película que va de las diferencias entre la lógica y la solución energética.

En las primeras escenas ya entiendo que las soluciones energéticas están supliendo a las lógicas, “llenando los huecos” allí donde falla la lógica desde donde estoy interpretando la realidad. Falla, comete error, es escasa, incompleta, o inmadura, es poco inteligente, o genera enfermedad. Allí donde siento esa escasez, pongo un parche de energía, que me permita seguir operando en la realidad. Ejemplos varios y de todo tipo. Necesito dinero, busco un empleo, ya sea adecuado o no tanto. Tengo tos, me tomo un medicamento para poder seguir en “alerta-percepción”. No obstante, no cambio la lógica, vale decir desde dónde, el modo, la expresión del pensamiento con que está impregnado esa realidad. Supongamos que estamos jugando al ajedrez. La solución energética sería una fórmula conocida, o bien, operar desde una creencia que, ora supongamos, debería ser de alta gama, como en todo deporte, y otrora la imaginemos viciada con presupuestos de desvalorizaciones. Si mi solución es efectiva o no, eso va a determinar el esfuerzo que hago para sostener la distorsión de mi lógica.

Buen momento para tener en cuenta que la lógica original va mucho más allá de ser un simple parche. En cambio, es la renovación de aquello que presentaba problema. Un nuevo modelo, no un arreglo. Por supuesto, que hay una expresión de la lógica que puede ser cada vez más perfecta. Pero, atención con las actitudes idealistas, que suelen suplir a la verdadera lógica, es decir, aquella transformación de la lógica necesaria para que se produzca una verdadera mutación del receptor, como ya hemos visto. En el idealismo podría detenernos un largo rato, para descubrir grandes cristalizaciones del juicio. Pero lo dejemos para otro momento…

En lo práctico, lo que digo, se presenta de forma más elemental: se trata decidir dónde empleo mi tiempo, si en la solución energética y conocida, o en permitir que se opere un cambio lógico hacia lo desconocido, en mi receptor psicofísico.


Como ya hemos dicho muchas veces: el planteo es elegir entre el simple cambio y la real transformación.

miércoles, 19 de agosto de 2015

Compartiendo vivencias en el Retorno

Después del evento de Valencia, la velocidad de mi percepción se tomó una nave espacial. Entraba todo a la velocidad del rayo. Para manejar aquel rayo, en el que el pensamiento era bien abstracto, hacía falta conducirlo en tierra. Poco a poco, fui dándome cuenta, admitiendo, que me faltaban circuitos, o mejor aún, que estaban estancados, anegados. ¡Me faltaban circuitos y me sobraban programas!

Y vino lo inevitable: bajada de la estratosfera, o de la montaña. Podía verlo de las dos formas. De todas formas, no lo veía como ninguna caída estrepitosa. Sino como la de un gato, que cae siempre de pie. Una caída que no era una realmente un descenso. Por eso, prefiero verlo como regresar de una cumbre al llano. Era el otro pié, para equiparar el paso del pie del rayo.

Comencé a darme cuenta que los circuitos se abren con paciencia. Es un trabajo parecido al de la huerta, o a un jardín. Digo paciencia, y me aparece un sabor a abuelos, y un observador que traigo desde la adolescencia. Comprendo que lo que no me gustó nunca, era aquella paciencia obediente, una paciencia plagada de conformismos y resignaciones. Por supuesto, ante la paciencia que iba a misa, yo oponía los tanques del escándalo que causaba la rebeldía.


No es aquella paciencia resignada, programada, estigmatizada de las antiguas iglesias humanas. Ni una rebeldía contestaria. Es una paciencia viva, que cada vez es más grande, como una planta. Tal cual.  

domingo, 16 de agosto de 2015

Caminando


Cuando uno camina en grupo se da cuenta de diferentes formas que tenemos de ver el camino, el paisaje, de asumir la experiencia, etc. Por ejemplo, para uno es fácil tener una visión panorámica, ubicarse en el entorno, para otro ver los detalles del camino, otro estará disfrutando más de las flores, y otro mirando los dibujos de las nubes, etc. El escenario es el mismo, pero cada uno filma su propia película dentro del contexto.



A lo siguiente lo voy a subrayar como un hecho natural y sincrónico, para no mirarlo como un mero ideal
de comportamiento: el caso es que todas las visiones y roles del grupo se acomodan por si mismos, todas las velocidades de percepción se sincronizan, si no hay distorsión en el receptor o los receptores. 

Y no hay esfuerzo que hacer para poder asumir el rol que nos toca. Es un si-no. Es lo que surge en forma natural, o entonces, estamos gestionando del rol desde algún esfuerzo

Como un flor

La intuición se abre como una flor
Hay ciertos pensamientos, mayormente intuitivos, que pasan tan rápido para nuestra percepción, que apenas podemos asirlos a tierra, o al espacio aéreo mental. Aunque naturalmente sea mejor aterrizar esas ideas intuitivas, lo básico es que aunque hayan pasado un solo instante por la mente, ya lo estamos bajando a un plano visible, o como decimos, al campo. Esto no es nuevo, ni mucho menos, pera es muy normal que ahora notemos un incremento en cantidad y también en calidad de estas experiencias, como ya anticipé el tema, en torno a la apertura de la intuición. Como ya he señalado, la propuesta es que no veamos a la intuición aquí como un mero complemento del carácter o la personalidad, más bien como una vía de acceso “al conocimiento del ser”. Este llamado conocimiento del ser es aquel que siempre fluye, que no se cristaliza, que permanece siempre actualizado y en línea. Siempre es bueno recordar que como todo en el plano físico y biológico, lo vamos a ver progresivamente.   

viernes, 14 de agosto de 2015

Enlace lógico

Es posible que debamos observar por qué solamente hay un receptor reconocido que pareciera manifestar todos los recursos para poder conectar la consciencia más allá de lo concreto, pues, algo estará fallando en el enlace lógico con el emisor abstracto en el resto de receptores, como para no puedan establecer puentes hacia lo que es una fuente inagotable de sorpresas.

Velocidad y/o ligereza de la percepción

Se trata de observar cómo realizamos un viaje, desde un punto A hacia otro B. Supongamos que entonces, como puedo bien pasar, nos topamos con los primeros inconvenientes. O mejor aún, lo podemos ver como los preparativos del viaje..

Unos prefieren ir en avión, otros en tren, otros, haciendo paradas en distintos lugares. Depende de esa predisposición, más o menos, que voy a hacer los preparativos pertinentes. Maletas, pasaportes, mapas, planes, o bien me disponga ir sin previos.

Lo primero que suelo notar es que la calidad de la percepción de mi "vehículo físico" tiene que poder aligerarse para adecuarse al instante, al momento que ahora es, porque allí puedo estar "en línea" con aquello que fluye. Entonces, uno suele tratar con la interferencia o falta de sintonía que tiene el receptor particular, para poder hacer que realmente sintonice la emisión de origen, a través de la intuición.

Y bien, allí me puedo plantear otro dilema, entre la velocidad de percepción y la carga que llevo. Puedo ir rápido o más lento, puedo pasar volando o  también aprender a apreciar el paisaje, e ir cuadro a cuadro. A veces, es importante poder ir rápido como también lo es el poder ir ligero, sin cargas. Son dos velocidades de percepción, y ambas son necesarias para poder estar en aquel instante. Por no extenderme, porque en realidad tenemos que integrar todas las velocidades que sean posibles.

Cada uno esta trabajando, consciente o inconscientemente, hacia una apertura y una integración de todas las formas, mezclando las valencias, hasta que se encuentren en equilibrio, una expansión constante, en realidad
.

 . 

martes, 11 de agosto de 2015

Desdoblamiento de tiempo: Introducción, (o no tanto así...)

El problema para entender el espacio-tiempo actual es que nos faltan muchos cuadros para comprender esta película. En principio, estamos hablando de poder entender la ley del desdoblamiento del tiempo. Algo que debería ser ya muy normal como contenido. Ese es uno de los previos que están ausentes, que están como desactivados de la consciencia.

Para que tengas una idea de lo que hablo, un paralelo, imagínate tener que explicarle la ley de la gravedad a un ser extraterrestre, o bien a un indígena del amazonas, supongamos, es decir, a alguien que de golpe vive la gravedad, o se ve afectado por los cambios que esta sufre.

Para seguir con el ejemplo: cómo le hacemos entender que las cosas se precipitan a tierra porque las atrae una fuerza invisible, y que a su vez, que esto nos asegura que no choquemos con otros astros, y etc., etc., etc. Lo más probable es que crea que le estamos haciendo un cuento que pueda justificar porque sus pies no se despegan del piso, “por arte de magia”. Puestos a imaginar, nos situemos en que se lo tenemos que explicar cuando esta ley, esta realidad, esta mutando, digamos cambiando su fuerza de atracción, en un momento de cambios y transformación de todo lo que implica esta ley.

Como ya exprese  esta es la situación que nos pasa cuando queremos aplicar la ley del desdoblamiento al ser, a la consciencia, a nuestro día a día. Cuestión como iremos viendo, vital. No tenemos la previa, no entendemos el planteo inicial, y encima ya estamos casi en el desenlace de la trama de esta película. Una trama que involucra a todo el tiempo y el espacio, macro y micro cosmos, o dicho de otra manera, a toda nuestra realidad cotidiana.

Lo que percibimos, en forma crítica ahora, es que no podemos manejar las variables de la realidad, porque ya no responden a los presupuestos que teníamos, ni siquiera a los más actualizados.

Estamos en principio, ante un problema didáctico que requiere aprendizaje. Como dije, imagínate que estas mirando una película que ya va por la última parte.

Aquí podemos abrir un poco la trama para puntualizar algunas cosas a tener en cuenta, en forma operativa: Se trata de una ley, no de una teoría científica. Por ejemplo, tenemos la ley de la gravedad, y por otro lado tenemos la teoría del Big Bang. Lo primero, la ley, explica un fenómeno natural: esto cae, por ejemplo, porque lo atrae la gravedad. Cuestión que también podríamos ignorar, y crear montones de suposiciones al respecto, porque la teoría, lo segundo, es una mera especulación mental, que necesitará de justificantes, deducciones, supuestos, etc. Esto no es una teoría científica, ni un postulado metafísico, o una creencia. Estamos procurando entender una ley que involucra cómo me relaciono con mi tiempo y mi espacio, es decir, con mí día a día, y sus problemas que plantea. Entonces, reitero, lo primero que tenemos que entender es que “la ley del desdoblamiento del tiempo”, no es una teoría, no es mera especulación. Describe un hecho real: nuestra realidad, cómo la percibimos y cómo la gestionamos. Nada menos que algo tan esencial. Aún así alguien puede preguntarse: ¿y para qué me sirve saber de una ley que estudia la ciencia, en mi vida cotidiana? Pues, si es aún preciso o necesario, veamos esto un poco más lentamente:

Lo que podemos comprobar fácilmente hasta el momento es que si aplicamos esta ley al tema tecnológico, los avances son increíbles. Esto no hay más que entrar en un negocio de ordenadores. Entonces, (como ya hemos dicho): ¿qué pasaría si este conocimiento lo aplico al ser, a la consciencia?, (o digamos también, a la percepción de lo cotidiano). Pues lo que sucede es semejante a lo que pasa con la tecnología. El crecimiento es exponencial, y probablemente nos ponga ante un crecimiento que nunca antes hemos visto, en la curva del desarrollo histórico que llevamos. Curva que ya venía despegándose de lo básico.   


Hagamos una elipsis para poder concluir con esta introducción: 

¿nos llevaría esto ante una especie de super-humanidad, con poderes espectaculares, con todas las respuestas que necesita y con todos problemas solucionados? Sencillamente, no lo sabemos. Lo único cierto es que nos conduce hacia algo que no está en nuestro imaginario. Es decir, no es nada de aquello que imaginamos, pero tampoco podríamos afirmar que es lo contrario a lo que podríamos imaginar. Es muy probable, por lo poco que venimos viendo, que se trate de comprender y de relacionarse más la propia intuición. La intuición, nada menos que una forma de conocimiento a la que podemos acceder y que está apenas explorada.